Thursday, August 4, 2016

La Rambla: secrets d'un escenari

La Rambla: secrets d'un escenari: L'escriptor Lluís Permanyer ens endinsa en els secrets i misteris de la Rambla com a escenari del teatre de la complexa i variada història de Barcelona. Permanyer ens descobreix per què aquest indret barceloní s'ha consagrat com un carrer únic al món i una veritable síntesi de la dinàmica ciutadana. Aquest documental ens mostra la Rambla com l'escenari escollit pels ciutadans per representar els grans esdeveniments de Barcelona.

Tuesday, July 26, 2016

Café restaurante GATS: refugio gastronómico

De droguería a restaurante-café, a tan solo 5 minutos de las Ramblas, el GATS es un espacio en el que se combina una cocina delicada con un entorno en el que la luz tiene su protagonista. Recuerdo haber venido tantas veces a aquella droguería en la que, años después, descubrí que Ferrán Adrià se iniciaba en la alquimia de la cocina. Los dos abuelitos que yo conocí te daban clases maestras de cómo utilizar éste u otro producto y siempre encontrabas aquello con lo que limpiaban nuestras abuelas. Hemos perdido una tienda clásica pero, por otro lado, ganado un restaurante con productos de calidad.

La opción vegetariana está muy limitada pero ofrecen unas croquetas de puerros, berros y nueces exquisitas, así como babaganoush, gazpacho, tortilla de patatas y bravas. Para un tapeo tienen una gran variedad de platillos y ensaladas y, para comer o cenar, un buen surtido de arroces. Sin resistir a la tentación, el pastel de chocolate, mezcla de mousse, bizcocho y crujiente, me recuerda al que he probado varias veces en Madrid, conocido como "la mejor tarta de chocolate del mundo".

Precio-calidad perfecta y un gran lugar en el que refugiarse de las Ramblas sin perder luz y rodeados de verde y madera. Un lujo en el centro de Barcelona!

Restaurante GATS
C/Xuclà, 7
Tel. +34 931 440 044


Sunday, July 3, 2016

La pastelería Pujol-La Estrella ya tiene mesas para desayunar y merendar!

Cada vez que paso por la Pastelería Pujol-La Estrella, en la calle Nou de la Rambla, 32, a 5 minutos de La Rambla de Barcelona, no puedo dejar de recordar la película Chocolat en la que Juliette Binoche hace unos dulces que sobrepasan la pantalla.

La decoración, los espejos, la lámpara decimonónica, los botes de cristal para los caramelos...entrar en esta pastelería, que endulza Barcelona desde 1825, y encontrarte a la gente del barrio que compran su brazo de gitano los domingos, su croissant recién horneado, sus galletas de anís o las castañas de mazapán y chocolate, es algo que te transporta a algún recuerdo que todos tenemos de nuestra infancia.

Desde hace unos días, también dispone de 3 mesitas fabulosas para desayunar o merendar productos de calidad, no industriales, y hechos por una familia que lleva décadas salvando uno de los locales considerados entre las "32 tiendas emblemáticas de Barcelona que quedarán blindadas" para preservar su futuro y conservación.

Os animamos a que os paséis por aquí, un sábado o domingo por la mañana, donde encontraréis un buen café, unos croissant de los que ya no se hacen y ¡un pedacito de historia de nuestra ciudad!






Sunday, June 26, 2016

Pintores, dibujantes, floristas, zapateros y más....

La Rambla siempre fue lugar de diversas y variadas profesiones, algunas de ellas ligadas al mercado de la Boquería y otras al entretenimiento de sus paseantes. Todas ellas tienen su espacio más o menos estipulado por el Ayuntamiento de Barcelona, aunque en tiempos pasados hubo bastante más libertad de actuación y primaba la profesión por encima de la voluntad del turismo y su excesiva regulación en todo lo que atañe a actividades culturales y mucho menos en aquello que respecta al sector de la restauración. Pero sin entrar en condicionantes mercantilistas, rindamos homenaje a aquellos zapateros que lustrosamente limpiaban los zapatos de aquellos señores de la alta Barcelona que bajan a pasear a la Rambla, a sus cafés y teatros; rindamos homenaje a las maravillosas floristas, hombres y mujeres que siguen luchando por vender flores y plantas que llenen de colores los balcones de la ciudad o de ilusión a alguna señorita enamorada;  rindamos homenaje a dibujantes y pintores que desde hace décadas retratan rostros para la inmortalidad y aquellos que pintaban obras de arte en suelo, fugaces, de la mañana a la noche, y regularon hace ya unos veinte años pero que toda una generación recuerda; rindamos homenaje a los libreros, que antaño ofrecían libros de segunda mano cotizados y hoy en día no queda ni una librería; rindamos homenaje a los escribanos del Palau de la Virreina, personas que desde sus casetas escribían cartas a ultramar; rindamos homenaje a camareros y cocineros que parecen no tener horario laboral y que arriesgan día y noche su vida al cruzar la calle con esas inmensas paellas que ahora son típicas de Barcelona.
Francesc Català Roca, 1950

Todas estas profesiones, y muchas más, pueblan La Rambla y deben intentar convivir para que el turismo pueda ver la avenida como una calle más, con vida propia, y no como algo pensado exclusivamente para ellos.